Cada año, en la tercera semana de diciembre, suena el teléfono del salón con la misma llamada: «Tengo la cena de empresa el viernes y quiero pasar de castaño a rubio». Y cada año doy la misma respuesta, con todo el cariño: en tres días te puedo dejar el pelo bonito, pero no te voy a quemar el pelo para llegar a una fecha.
El color que vas a lucir en Navidad no se decide en diciembre. Se decide ahora.
Por qué el color de las fiestas empieza en noviembre
Un buen color no es un momento, es un proceso. Llevo más de veinte años trabajando el color en Cantabria y lo que marca la diferencia casi nunca es la técnica del último día: es la planificación de las semanas anteriores.
- Los cambios grandes van por fases. Aclarar un cabello oscuro con respeto lleva más de una sesión. Si empiezas en noviembre, en diciembre solo afinamos.
- El cabello necesita llegar sano. Un pelo hidratado coge mejor el color, brilla más en las fotos y aguanta mejor el peinado de la noche.
- El color tiene que asentarse. Un tono recién hecho y uno con una semana de vida no se ven igual. Queremos que llegues al evento con el color en su mejor momento, no recién salido del salón.
¿Mechas o balayage? Qué es cada cosa
Las mechas aclaran mechones definidos desde la raíz, con un resultado más marcado y uniforme. El balayage se pinta a mano alzada: crea un degradado suave, más luminoso en medios y puntas, que crece sin marcar raíz.
Ninguna es mejor que la otra. Depende de tu base, del mantenimiento que quieras y del efecto que buscas. Este invierno lo que más se busca son los caramelos, los cobrizos y el greige, ese punto entre gris y beige. En el asesoramiento vemos cuál te favorece de verdad.
Tu calendario, según lo que quieras
- Quieres un cambio grande (de oscuro a rubio, unas mechas o un balayage nuevo): primera sesión en noviembre y ajuste a mediados de diciembre.
- Quieres mantener tus mechas o tu balayage: matiz y baño de cristal una o dos semanas antes. Recupera el brillo y el tono sin forzar el cabello.
- Solo necesitas raíz: una semana antes del evento, para que el resultado se vea natural.
- Quieres el pelo liso y sin encrespamiento: keratina GOA con margen, para que llegues al evento con el pelo asentado y sin prisas.
- En cualquier caso: tratamiento de hidratación o Plex en la misma visita. Son diez minutos que se notan en cada foto.
Si tienes boda, este calendario vale doble. Ven a vernos con tiempo y lo diseñamos juntas.
Lo que no te vamos a hacer
En ALON tenemos una promesa que no se negocia: no dañamos el cabello ni prometemos imposibles.
Si lo que quieres no se puede hacer bien en el tiempo que tienes, te lo diremos. Y te propondremos la mejor versión posible para esa fecha, y el camino para llegar a lo que soñabas después. Preferimos un «no» honesto a un «sí» que te estropee las fiestas.
Cómo es tu cita de fiestas en ALON
Empieza con un asesoramiento: miramos tu cabello, hablamos de tu evento, de tu ropa, de cómo quieres sentirte esa noche. A partir de ahí, diseñamos tu color con Wella Professionals, la marca con la que trabajamos como salón Wella Top 40, entre los 40 mejores de cerca de 9.000 salones de España.
Y mientras, te cuidamos. Tu tocador te espera preparado con tu nombre, un café o un té te acompañan en los tiempos de espera, y sales sabiendo exactamente cómo mantener tu color hasta el gran día.
Porque no has venido solo a peinarte. Has venido a cambiar cómo te sientes.
Cómo cuidar tu color en casa hasta el evento
- Lava con un champú profesional pensado para cabellos con color.
- Agua templada, nunca muy caliente: abre la cutícula y el color se va antes.
- Protector térmico siempre que uses secador o plancha.
- Espacia los lavados todo lo que tu cabello te permita.
- Si tienes dudas, escríbenos. Para eso estamos.
Empieza ahora y llega tranquila
Las fiestas pasan rápido. La sensación de mirarte en el espejo y reconocerte, no.
Reserva tu asesoramiento de color en ALON Estilistas, en Torrelavega:
- Online: reserva tu cita aquí
- WhatsApp: escríbenos y cuéntanos qué te gustaría hacerte y te ayudamos a encontrar tu cita.
Te esperamos.
Oihane y el equipo ALON